Los expertos creían que Avandia y Actos, de Takeda Pharmaceutical Co, funcionaban estimulando una proteína conocida como PPAR-gamma.
Ahora especialistas, del Instituto del Cáncer Dana-Farber, en Boston, señalaron que los fármacos también actúan en la resistencia a la insulina desarrollada por los diabéticos, pero mediante un camino diferente. Por eso, piensan que sería posible ajustar los medicamentos de esta clase para superar algunos de sus efectos secundarios.













