Después de algunos años de experimentación se logró ubicar en Deming, Nuevo México, un terreno fértil para la siembra y cosecha de miles de toneladas de uva en un espacio de 300 hectáreas.
El experimento consiste en la reproducción de parras silvestres que se siembran con el único objetivo de obtener las raíces de las parras de cultivo, es decir que a un tallo de parra silvestre se le injerta una parra tradicional y se consigue así generar una parra más resiste a las enfermedades y cambios de clima.
De las 41 variedades de uva sembradas ya se han traído a nuestro estado las primeras 30 mil plantas con la finalidad de experimentar y reconocer las zonas chihuahuenses a las que se puedan adaptar estos híbridos, destacando Cuauhtémoc, Parral y la capital.
El experimento consiste en la reproducción de parras silvestres que se siembran con el único objetivo de obtener las raíces de las parras de cultivo, es decir que a un tallo de parra silvestre se le injerta una parra tradicional y se consigue así generar una parra más resiste a las enfermedades y cambios de clima.
De las 41 variedades de uva sembradas ya se han traído a nuestro estado las primeras 30 mil plantas con la finalidad de experimentar y reconocer las zonas chihuahuenses a las que se puedan adaptar estos híbridos, destacando Cuauhtémoc, Parral y la capital.













